Ediciones el forastero
 
Buscar
Filters
ISBN: 978-84-122569-5-6 Depósito Legal: LE-77-2021 Tamaño: 155 x 240 mm Páginas: 340 Impresión: monocroma Encuadernación: rústica con solapas. Por cuarto año consecutivo, con motivo del Día de la Mujer, un grupo de escritoras leonesas nos hemos reunido en un homenaje que rescate del olvido a otra de esas autoras que nos han precedido en el arduo camino de la literatura, con muchos merecimientos pero, una vez más, sufriendo los azotes de un generalizado olvido que nos ha impedido a tantos conocer, valorar y disfrutar su obra literaria. Este año la elegida ha sido alguien muy cercana, que transitó entre tierras bercianas, leonesas y astorganas, y aún así gran desconocida: Manuela López, gran mujer, magnífica poeta. Su vida, llena de vicisitudes, enlaza con aquellas otras conocidas hoy como las «Sin sombrero», aunque ella vivió un exilio interior que la mantuvo alejada de aquello que más deseaba, «ejercer de maestra», durante mucho tiempo. La vida fue a menudo cruel con ella, pero –aunque nunca olvidó– fue incapaz de guardar odio en su corazón y regaló ternura, amor y paz a manos llenas. Se refugió en la familia, en los niños y en la escritura que no compartió editorialmente hasta bien entrada en edad. Aún así nos dejó un precioso legado de vida y de literatura que hoy queremos rescatar, también para el futuro. En esta ocasión hemos ido un poco más allá y a nuestro habitual homenaje literario hemos querido añadir las aportaciones de quienes han conocido de primera mano su vida y su obra. Porque la consideramos nuestra «Sinsombrero leonesa», porque su legado se lo merece y porque para entender su obra es necesario conocer su vida de la que fue tan poco proclive a hablar. Va por ti, Manolita. Gracias por tus enseñanzas. Mercedes G. Rojo, coordinadora del homenaje
20,00€
19,00€

Por cuarto año consecutivo, con motivo del Día de la Mujer, un grupo de escritoras leonesas nos hemos reunido en un homenaje que rescate del olvido a otra de esas autoras que nos han precedido en el arduo camino de la literatura, con muchos merecimientos pero, una vez más, sufriendo los azotes de un generalizado olvido que nos ha impedido a tantos conocer, valorar y disfrutar su obra literaria. Este año la elegida ha sido alguien muy cercana, que transitó entre tierras bercianas, leonesas y astorganas, y aún así gran desconocida: Manuela López, gran mujer, magnífica poeta. Su vida, llena de vicisitudes, enlaza con aquellas otras conocidas hoy como las «Sin sombrero», aunque ella vivió un exilio interior que la mantuvo alejada de aquello que más deseaba, «ejercer de maestra», durante mucho tiempo. La vida fue a menudo cruel con ella, pero –aunque nunca olvidó– fue incapaz de guardar odio en su corazón y regaló ternura, amor y paz a manos llenas. Se refugió en la familia, en los niños y en la escritura que no compartió editorialmente hasta bien entrada en edad. Aún así nos dejó un precioso legado de vida y de literatura que hoy queremos rescatar, también para el futuro. En esta ocasión hemos ido un poco más allá y a nuestro habitual homenaje literario hemos querido añadir las aportaciones de quienes han conocido de primera mano su vida y su obra.
Porque la consideramos nuestra «Sinsombrero leonesa», porque su legado se lo merece y porque para entender su obra es necesario conocer su vida de la que fue tan poco proclive a hablar. Va por ti, Manolita. Gracias por tus enseñanzas.


Mercedes G. Rojo, coordinadora del homenaje

Por cuarto año consecutivo, con motivo del Día de la Mujer, un grupo de escritoras leonesas nos hemos reunido en un homenaje que rescate del olvido a otra de esas autoras que nos han precedido en el arduo camino de la literatura, con muchos merecimientos pero, una vez más, sufriendo los azotes de un generalizado olvido que nos ha impedido a tantos conocer, valorar y disfrutar su obra literaria. Este año la elegida ha sido alguien muy cercana, que transitó entre tierras bercianas, leonesas y astorganas, y aún así gran desconocida: Manuela López, gran mujer, magnífica poeta. Su vida, llena de vicisitudes, enlaza con aquellas otras conocidas hoy como las «Sin sombrero», aunque ella vivió un exilio interior que la mantuvo alejada de aquello que más deseaba, «ejercer de maestra», durante mucho tiempo. La vida fue a menudo cruel con ella, pero –aunque nunca olvidó– fue incapaz de guardar odio en su corazón y regaló ternura, amor y paz a manos llenas. Se refugió en la familia, en los niños y en la escritura que no compartió editorialmente hasta bien entrada en edad. Aún así nos dejó un precioso legado de vida y de literatura que hoy queremos rescatar, también para el futuro. En esta ocasión hemos ido un poco más allá y a nuestro habitual homenaje literario hemos querido añadir las aportaciones de quienes han conocido de primera mano su vida y su obra.
Porque la consideramos nuestra «Sinsombrero leonesa», porque su legado se lo merece y porque para entender su obra es necesario conocer su vida de la que fue tan poco proclive a hablar. Va por ti, Manolita. Gracias por tus enseñanzas.


Mercedes G. Rojo, coordinadora del homenaje

*
*
*
banner